Cuerpo

Cómo elegir el Factor de Protección Solar más indicado para tu piel

Hablar de verano es pensar en buen tiempo, sol, piscina, playa y vacaciones.

Pero también es pensar en protectores solares y no me equivoco al ponerlo en plural porque son tantos y tan variados a la par que tan difíciles de identificar el más adecuado.

La oferta es amplia en todos los aspectos: marca, precio, FPS, químico, mineral o incluso combinados estos dos últimos.

La elección por marca en ningún caso tendría sentido, pues la única garantía de conocer un producto es sabiendo identificar su INCI, es decir, su composición completa y no solo sus principios activos que aparecen en la parte más visible del envase.

La elección por precio suele ser la más engañosa de todas. Nos han educado para manejar el binomio calidad-precio y si además es de farmacia mejor y si es de herbolario y vegano pues mucho mejor.

¿Qué significa Factor de Protección Solar-FPS? 

El acrónimo FPS corresponde a Factor de Protección Solar y éste si deberíamos tenerlo en cuenta a la hora de elegir nuestro protector.

Para ello debemos conocernos y saber nuestro fototipo de piel, es decir, saber el color de nuestros ojos, nuestra piel, si nos ponemos rojos al empezar a tomar el sol, o si nos bronceamos con mucha facilidad.

El FPS va acompañado de un nº, este es gradual hasta alcanzar un máximo de 50+

Pondré un ejemplo: Una persona que se brocea con dificultad y que siempre se pone roja a los 10 minutos de estar tomando el sol, un protector con FPS 20 le permitiría estar al sol sin quemarse durante 200 minutos (10×20). Si su protector solar fuera FPS 30 podría estar tomando el sol sin quemarse durante 300 minutos (10×30). Y la misma operación sería para calcular el FPS 50 (10×50) y eso nos daría la libertad de estar durante 500 minutos tomando el sol y no tener problemas de eritemas. Por favor pasen los minutos a horas.

Pero esto no es tan sencillo. En primer lugar, que no aparezca eritema (rojez, inflamación) nos está dando una falsa seguridad. Los responsables de ese problema son los rayos UVB que generan más energía, pero qué ocurre con los rayos UVA y su capacidad para penetrar hasta la dermis. Está claro que no ponerse rojo no es garantía de salud.

Por otro lado y transcribo de forma literal:

RECOMENDACIÓN DE LA COMISIÓN de 22 de septiembre de 2006 relativa a la eficacia de los productos de protección solar y a las declaraciones sobre los mismos [notificada con el número C (2006) 4089] (Texto pertinente a efectos del EEE) (2006/647/CE)

14) Sobre la base de diversos estudios, el Centro internacional de investigaciones sobre el cáncer, de la Organización Mundial de la Salud, ha puesto de relieve la importancia de la aplicación correcta de productos de protección solar para alcanzar la eficacia del factor de protección solar (FPS) declarado.

Es fundamental, en particular, repetir con frecuencia la aplicación de productos de protección solar. Además, para alcanzar la eficacia del FPS indicado, los productos de protección solar tienen que aplicarse en cantidades similares a las empleadas en los ensayos, es decir, 2 mg/cm2, lo que equivale a seis cucharillas de café de loción (unos 36 g) para todo el cuerpo de un adulto de talla media. Esta cantidad es mayor de la que suelen aplicar los consumidores.

La aplicación de menos cantidad de producto de protección solar conduce a una reducción desproporcionada de la protección. Por ejemplo, si la protección aplicada se reduce a la mitad la protección ofrecida puede ser hasta tres veces menor.

Algunos ingredientes a evitar en los protectores solares

Y por último hablaré de los ingredientes, es lo más importante por no decir lo único que nos debería hacer tomar la decisión de la compra.

Empecemos por lo que no deben llevar y así ya tenemos un buen ¡filtro! para descartar:

  • No nanopartículas: Los estudios de que se disponen hasta el momento no son concluyentes respecto a su interacción celular.
  • No perfume: No aporta nada frente a la protección y en el mejor de los casos sería un fotosensibilizante dando lugar a manchas, y en el peor un disruptor endocrino por el compuesto que hace que se mantenga durante horas en nuestra piel.
  • Ciertos filtros químicos como Benzophenone, Oxybenzone, Ethylhexyl methoxycinnamate y 4-Methylbenzylidene camphor : El Dr. Nicolás Olea en su libro “Libérate de los tóxicos” los nombra como algo a evitar, no como aliados en nuestra protección.

Llegado a este punto solo nos queda saber si hay algo que realmente nos ayude a protegernos de los rayos nocivos del sol.

El sol es vida y de esa base debemos partir. De ahí el título de este relato a modo informativo.

La mejor protección estará aplicando nuestro sentido común, vuelvo a transcribir lo recomendado por la Comisión:

(11) Ni siquiera los productos de protección solar muy eficaces y que protegen frente a ambas radiaciones, UVB y UVA, pueden garantizar una protección total frente a los riesgos que la radiación ultravioleta (UV) entraña para la salud. Ningún producto de protección solar puede filtrar toda la radiación UV.

Además, por el momento, no existen datos probatorios científicos de que el empleo de productos de protección solar prevenga el melanoma. Por consiguiente, sobre los productos de protección solar no debe declararse, ni darse a entender, que ofrecen protección total frente a los riesgos derivados de una exposición excesiva a la radiación UV.

Y si hablamos de bebes o niños:

(12) Esto es especialmente cierto en cuanto a la exposición solar de bebés y niños pequeños. La exposición al sol en la infancia contribuye en gran medida a la aparición de cáncer cutáneo más adelante, por lo que no debe darse a entender que los productos de protección solar ofrecen una protección suficiente para bebés y niños pequeños.”

Por lo tanto tan solo en aquellos momentos en que sea inevitable el uso de protector solar la elección será la de un filtro mineral en crema y con un FPS 20 ó 30.

No hablaré de marcas, porque eso sería evitar su responsabilidad e implicación en la elección después de analizar todo lo comentado en este texto.

En cierta ocasión vi esta frase y me encantó:

“Pensar no hace feliz, pero tiene otro tipo de compensaciones”

Enery Montes

Peluquera profesional y asesora de imagen desde hace treinta años. Los amplios conocimientos que Enery tiene sobre cosmética y salud los ha ido adquiriendo con gran trabajo y dedicación durante años, realizando también una intensa labor compartiendo toda la información, para que las personas conozcan y se impliquen en su salud. cada vez que hacen algo por su imagen.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
Abrir chat